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Alcoholismo

Es un hecho bien establecido que el consumo crónico de alcohol genera patologías de distinta entidad, en el organismo (incapacidades físicas), psicológicas (depresión) y sociales (accidentes, homicidios).

Ante la pregunta: "¿Cuándo una persona es alcohólica? Sucede que es difícil de responder. Marcar el límite entre lo normal y lo patológico resulta complejo. Algunos que beben en forma moderada y se emborrachan de vez en cuando  se los denomina bebedores sociales.

Otros beben en forma excesiva aunque no siempre lo reconocen. Su exceso se manifiesta por la frecuencia, o las consecuencias sociales, económicas y médicas. Estos son bebedores excesivos. Al beber originan dificultades personales, sociales y no reconocen que el alcohol es la raíz del problema. No todos los bebedores excesivos son alcohólicos, aunque es probable que la mayoría llegue a esa etapa.

Los alcohólicos son personas dependientes al alcohol, esto significa que no pueden dejar de beber en forma espontánea. Cuanto mayor es la necesidad de beber, más difícil les resulta abandonar el consumo.

Además, generalmente sufren síntomas de abstinencia  que implican efectos físicos y mentales negativos de corta duración que sobrevienen cuando de interrumpe el consumo de alcohol.

Hay dos factores que determinan que una persona sea  alcohólica. El primero se relaciona con la bebida reiterada y cantidades excesivas de alcohol; y el segundo con los daños físicos, psicológicos, sociales que resultan de la bebida.

Causas del Alcoholismo

Según el Manual de Psicopatología (Amparo Belloch, Bonifacio Sandín, Francisco Ramos), las causas del alcoholismo pueden ser varias:

  • Evitación del síndrome de abstinencia: El consumo prolongado de alcohol lleva a que se produzca tolerancia a sus efectos, por lo cual el sujeto tiene que aumentar la cantidad de alcohol para conseguir la intoxicación.

  • Es así como el organismo responde en forma adaptativa, provocando que las células nerviosas compensen gradualmente la presencia de alcohol con el fin de tener un funcionamiento relativamente normal.

  • Si la sustancia se retira rápidamente del sistema, habrá un período de desajuste entre la retirada y la vuelta a la normalidad de las células nerviosas. Este es el síndrome de abstinencia que depende de muchos factores, individuales, sociales, ambientales y sociales. Los síntomas que surgen ante el cese del consumo pueden ser tan intensos que llevan a la persona a que siga consumiendo alcohol para evitarlos.

  • Mecanismos de recompensa: Se postula que los individuos se hacen dependientes al alcohol por los efectos positivos de éste. El valor de recompensa del alcohol se define empíricamente por su efectividad de mantener la conducta de ingesta. Los beneficios percibidos explicarían la dificultad de la abstención en ausencia de los síntomas de abstinencia. Esta hipótesis no logra responder todas las preguntas en relación a la dependencia del alcohol. Por ejemplo no explica por qué los sujetos tardan en ser dependientes al alcohol, ya que los beneficios positivos de éste son percibidos por el bebedor muy tempranamente.

  • Hipótesis adaptativa: Se considera la dependencia al alcohol como un intento por parte del sujeto de reducir el malestar que poseía antes de comenzar la ingesta de alcohol. La persona no encuentra otro medio mejor de adaptación al malestar, y la intoxicación de alcohol lleva a la larga a un incremento del malestar general mayor.

  • Predisposición genética: Se cree queLa predisposición genética  es una de las causas de la dependencia y el abuso de alcohol. Estos datos se observaron a partir de estudios que se realizaron con gemelos monocigóticos y dicigóticos, y estudios con familias adoptivas y biológicas de individuos alcohólicos

 

Trastornos relacionados con el alcohol
En la Cuarta edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales de la Asociación Psiquiátrica Norteamericana, se clasifican en dos grupos:

A) Trastornos por consumo de alcohol:
abuso de alcohol
dependencia de alcohol

B) Trastornos inducidos por el alcohol:
intoxicación por el alcohol
abstinencia de alcohol

 

A) Trastornos por consumo de alcohol

Abuso de alcohol:
En la definición de abuso se incluye a un conjunto de conductas desadaptativas de consumo de sustancias que conlleva a un deterioro y malestar significativos.


El abuso se caracteriza por, el consumo recurrente de alcohol que conduce al incumplimiento de las obligaciones, como por ejemplo en el trabajo y las obligaciones familiares. Se relaciona con el consumo en situaciones donde hacerlo podría poner en peligro su vida, (por ejemplo manejar un automóvil) y también conduce a problemas legales e interpersonales.

Dependencia de alcohol:
En la dependencia hay tres grupos de síntomas fundamentales: el primero se relaciona con la tolerancia, que es una resistencia adquirida a los efectos que produce el alcohol en el organismo. En la medida que el consumo sea crónico, el efecto de la sustancia disminuye, llevando al sujeto a que consuma mayor cantidad de sustancia para conseguir el efecto deseado o la intoxicación.

El segundo conjunto de síntomas se relaciona con la abstinencia, que se define como un cambio de comportamiento, que se caracteriza por ser desadaptativo. Tiene lugar cuando la concentración en la sangre o los tejidos de una sustancia disminuyen en una persona que ha mantenido un consumo prolongado en grandes cantidades. Una vez que aparecen los  síntomas desagradables de la abstinencia ante la interrupción del uso de la sustancia, el sujeto vueelve a consumir alcohol para eliminarlos o aliviarlos. En el caso de la abstinencia del alcohol los síntomas que se presentan son, por ejemplo, temblor de las manos, insomnio, náuseas o vómitos, alucinaciones táctiles, visuales o auditivas, ansiedad, y crisis epilépticas.

El tercer conjunto de síntomas se relaciona con el uso compulsivo de la sustancia, que es característico de la dependencia. Esto implica que consume la sustancia en cantidades mayores y por un período de tiempo mayor de lo que originariamente pretendió. También expresa el deseo persistente de abandonar el consumo.

Muchas veces las actividades de la persona giran en torno a la sustancia; es posible que dedique mucho tiempo en conseguir la sustancia, a tomarla y a recuperarse de los efectos. A pesar de que vea las consecuencias, tanto físicas como psicológicas que le provoca el consumo continúa consumiendola.

Lo que cabe destacar del concepto de dependencia, es el hecho de no poder abstenerse del consumo de la sustancia, aun siendo consciente de las dificultades que le causa.

Para desarrollar la dependencia es necesario abusar del alcohol. Para definir el comportamiento adictivo, se evalúa el desarrollo de la tolerancia, dependencia y la aparición del síndrome de abstinencia.

B) Trastornos inducidos por el alcohol


Intoxicación por el alcohol
:
Se caracteriza por un conjunto de síntomas reversibles que aparecen por la reciente ingestión de la sustancia. Como consecuencia del consumo aparecen cambios psicológicos y comportamentales en forma desadaptativa. Algunos ejemplos de estos cambios pueden ser: irritabilidad, deterioro de la capacidad de juicio, deterioro de la actividad laboral o social, comportamiento agresivo. Los síntomas aparecen durante la ingestión de alcohol o poco tiempo después.

Estos cambios se acompañan de lenguaje farfullante (habla balbuceando), falta de coordinación, marcha inestable,y deterioro de la atención o la memoria.

La demostración de que una persona ha bebido se puede conseguir por el olor de su aliento, por la historia obtenida partir de la información del propio sujeto u otro acompañante o incluso, si es necesario, a través de un análisis de orina y sangre.

Abstinencia de alcohol:
Se refiere a un conjunto de síntomas, que aparecen por el cese o la reducción del consumo de alcohol. Éstos aparecen luego de un período prolongado de grandes ingestas de alcohol. Los siguientes síntomas se pueden desarrollar horas o días después de la interrupción del consumo: sudoración, temblor distal de las manos, insomnio, náuseas o vómitos, alucinaciones visuales, ansiedad, y agitación psicomotora.

 

¿Cómo es una familia alcoholica?

Autores como Steinglass, Bennett, Wolin y Reiss hablan de la "familia alcohólica". Todas las familias, fuese cual fuese su composición o edad de sus miembros pueden dividirse por motivos de conveniencia, en tres fases diferentes (primera, intermedia, tardía), basadas en el surgimiento secuencial de una serie de "temas de desarrollo".

La Primera Fase del desarrollo se caracteriza por una intensa actividad y rápidos cambios, llena de optimismo por el futuro y proyectos en juego. Es un momento donde todos trabajan para definir las reglas y las creencias que comparte el sistema familiar.

Cada miembro de la familia trae de su familia de origen sus propias ideas de cómo debe armarse la familia nueva. La lealtad hacia la anterior familia varía mucho de una persona a otra. En esta fase se distribuyen espacios, tareas, habitaciones, reglas de conducta sexual, reglas con las amistades de afuera, reglas para las visitas, etc.

Las familias alcohólicas, también atraviesan esta fase, pero el alcoholismo trae problemas en la formación de la identidad familiar. En caso de surgir el alcoholismo, la familia puede tomar dos caminos opuestos: oponerse a tal conducta o no hacerlo.

Si se elige el camino de la transacción, el alcoholismo puede convertirse en el "organizador familiar central", y el alcohol será incorporado en la identidad familiar. Como el alcoholismo es un estado de una familia con cierta predisposición genética, las bases de una futura identidad alcohólica son sembradas a menudo en la familia de origen, alcohólica.

La Fase Intermedia, se presenta en todas las familias, con tres características fundamentales:

  1. Compromiso con una cantidad finita de "temas de organización centrales" para la vida de la familia.

  2. Compromiso con un grupo de reglas estables y coherentes, respecto de las conductas y las relaciones en el seno de la familia. La familia puede decidir la ejecución flexible de las funciones, lo cual es preferible a la asignación de funciones estereotipadas e inflexibles.

  3. Surgimiento de una serie de programas de conducta repetitivos para la organización de las rutinas familiares, para los acontecimientos especiales (feriados, vacaciones) y estrategias para la solución de problemas de la vida diaria. Estos programas de coherencia proporcionan coherencia y estructura a la vida de la familia, y su vez refuerzan y conservan (por medio de la ejecución repetitiva) los compromisos subyacentes y las reglas que la familia estableció.

Esta fase intermedia es la más prolongada en el tiempo y está dominada por "fuerzas reguladoras" más que por "fuerzas de crecimiento" (como en la primera fase).

En las familias alcohólicas, el alcoholismo invade las conductas reguladoras. Esto sucede cuando por ejemplo, el hecho de emborracharse se incorpora a las estrategias de solución de problemas. También, muchas veces las conductas rituales se modifican para adaptarse a un miembro alcohólico de la familia (como por ejemplo, cuando la familia no se reúne más en Navidad porque el padre se emborracha). Las rutinas cotidianas también pueden ser invadidas por el alcoholismo.

La invasión del alcohol produce una alteración en las "conductas reguladoras", en el sentido de que éstas se eligen en función de su compatibilidad con la conducta alcohólica y se desechan si son incompatibles con ella. Este proceso de invasión ocurre con lentitud, y la familia va realizando de a poco sus adaptaciones al alcoholismo.

Las "conductas reguladoras" de la familia pasan ahora a cumplir la función de mantener la conducta alcohólica crónica. En ese momento el funcionamiento familiar se vuelve más rígido, en el sentido de que aumenta la dificultad para desarrollarse y crecer. Los aspectos del crecimiento personal de los miembros de la familia son mal atendidos hasta el punto que cada integrante se las arregla como puede. Es probable que las declaraciones de los integrantes del grupo familiar se relacionen con el sentimiento de aburrimiento y distancia emocional.

En la Última Fase del desarrollo en las familias normativas, el enfoque se desplaza en forma gradual desde el presente hacia el futuro. En el final de la fase intermedia, es común que surja en la familia gran cantidad de pérdidas. Entre estas pérdidas figuran, no sólo situaciones críticas como por ejemplo, padres que se vuelven frágiles, hijos que se van de familia para formar otra, sino que también surgen cambios como el retiro o la disminución laboral. El segundo desafío que se plantea proviene de toda una serie de nuevas adquisiciones, nuevos miembros, nuevas ideas. Por ejemplo, los nuevos amigos de los hijos y las relaciones románticas traen consigo perspectivas y valores diferentes.

A medida que estas presiones crecen, el ambiente interior de la familia empieza a mostrar grietas, y es probable que se refuercen las conductas. Pero está establecido que cuanto más éxito obtiene la familia en lo relativo a neutralizar las presiones de desarrollo engendradas por las pérdidas y los agregados, es más probable que se instaure cierta rigidez en el desarrollo.

En la última fase del desarrollo, la meta principal es entresacar todas las reglas, valores, y demás que componen la percepción compartida por la familia respecto a su identidad, así como también los aspectos más centrales, más claramente representativos de la esencia de la familia como grupo. En otras palabras, el tema central del desarrollo es la preservación de su identidad. Una buena metáfora en relación a éste proceso es la noción de un "legado de familia", una especie de cápsula del tiempo donde la familia coloca los elementos que desea comunicar y dejar a las generaciones futuras.

Este proceso abarca dos pasos sucesivos. En el primer paso, la familia tiene que definir o identificar lo que quiere trasmitir. Esto exige que se vuelva explícito lo que en la vida de la familia estaba implícito; lo que antes no se decía, ahora se proclama visiblemente. En el segundo paso, debe arreglárselas para trasmitir este paquete condensado de temas, valores, y reglas a la generación siguiente.

En la última fase las familias alcohólicas, deben decidir si transmitirán o no a la generación siguiente el legado de familia alcohólica. La familia debe aclarar su posición en lo relativo al alcoholismo. El uso de conductas relativas al alcohol como parte de las estrategias de soluciones a corto plazo vuelve a ser discutido por algunos miembros de la familia.

Frente a la presión de tener que definirse respecto a su identidad alcohólica la familia se ve obligada a hacer una declaración explícita en relación con el alcoholismo. Por ejemplo puede responder pasando de un estado de consumo a uno abstemio, y tratar de dejar atrás al alcoholismo. En tal caso decimos que la familia abandonó su identidad alcohólica. Por otro lado la familia puede responder reiterando su negativa a dejar de beber y  sin embargo continuar adaptando las conductas reguladoras al miembro alcohólico.

 

Tratamiento

La mayoría de las personas que sufren trastornos relacionados con el alcohol inician el tratamiento como resultado de las presiones de la familia o de su entorno. Quienes tienen mejor pronóstico son aquellos que recurren a centros asistenciales y reconocen su dependencia y adicción y el hecho de que necesitan ayuda especializada.

Los trastornos relacionados con el alcohol se pueden abordar desde diferentes tipos de terapias:

  • Psicoterapia: Las terapias que se centran en las razones por las que el sujeto bebe suelen las más eficaces. El núcleo del tratamiento es siempre la situación en la que el paciente bebe, la motivación que lo impulsa a hacerlo, y las posibles vías alternativas para hacer frente a esas situaciones.

Muchas veces incluir a un cónyuge o a alguien del grupo familiar es muy efectivo. Algunos terapeutas enfocan el tratamiento en los problemas de interacción con la familia, con los compañeros de trabajo y con la sociedad en general que presenta al paciente,  más que en la conducta de beber.

La psicoterapia se enfrenta al alcohol como un mecanismo de defensa psicológico del paciente. Es casi seguro que durante el tratamiento el paciente sufra estados depresivos que pueden remitir con el abordaje psicológico y con fármacos.

  • Alcohólicos Anónimos: Es una asociación formada por voluntarios que ofrecen apoyo a personas con trastornos relacionados con el alcohol. En muchos casos, los médicos envían a su paciente a A.A. como parte de un tratamiento multidisciplinar. Los miembros que se encuentran en esta asociación admiten públicamente su dependencia del alcohol. La abstinencia la norma fundamental. A.A es un grupo de autoayuda.

Al-Anon es una organización para los cónyuges de los alcohólicos que está estructurada siguiendo las mismas directrices de A.A. Los objetivos de Al-Anon se articulan a través de sesiones de grupo, en los que se ayuda a los cónyuges a recuperar su autoestima, a eliminar los sentimientos de culpabilidad por el problema de su pareja y a reiniciar su vida de una forma más confortable.

Alateen esta dirigido a los hijos de personas alcohólicas para ayudarlos a entender la dependencia al alcohol de sus padres.

·         Terapia de grupo: es de fundamental importancia en este tipo de trastornos. Permite:
Descubrir nuevos modos más propicios de relacionarse y descubrir los recursos con los que se cuenta para enfrentar la problemática.
Aumenta la autoestima y la autoeficacia.
Mejora la adaptación al medio.
Estimula la esperanza.
Permite ver la realidad de una manera distinta.
Contribuye a obtener apoyo de los compañeros del grupo.
Permite sentirse acompañado a lo largo del tratamiento.
Brinda sentimientos de seguridad.
Fomenta la capacidad de ayudar y ser ayudado.

·         Comunidades terapéuticas: son otra forma de tratamiento. En éstas casi no se utiliza medicación. Se trabaja fundamentalmente en grupo, buscando que los pacientes puedan sentirse contenidos, y que vean que su problemática no es única, sino que otras personas atraviesan por una historia similar.

  • Terapia conductual: Este tipo de terapia pretende enseñar otras formas de reducir la ansiedad. Se centra en el entrenamiento en relajación, en el autocontrol y en nuevas estrategias para controlar el ambiente. Los programas de condicionamiento operante ayudan a estas personas a modificar su conducta de beber o bien a eliminarla por completo.

 

Juramento Nº 1971 - 1º F / CABA / Teléfono: (011)  4788-8820

Horario de Atención: Lunes a Viernes de 8 a 21 horas

 

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